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 Música y tradición de un pueblo aragonés: Valtorres                                        Sergio Bernal Bernal

 

JUEGOS INFANTILES y DE MOZOS

Aparecen aquí algunos de los juegos que se practicaban en el pueblo de Valtorres y que he ordenado por género, primero los juegos de chicos y hombres, después los mixtos y por último los que realizaban las chicas y mujeres del pueblo. Algunos de los juegos no los presento por su mayor difusión, como el "Correcalles", el "Antón Pirulero", el "Pulso", "Carreras de sacos", etc.

LAS CARAS

Los jóvenes y mayores del pueblo se agrupaban formando un círculo. Se jugaba con dos monedas de cobre con las caras hacia fuera y juntas cruz con cruz. Se lanzaban al aire y se apostaba por la cara o el "culo" (cruz). Apostaba el que las lanzaba contra todos o se apostaba entre todos ganando el que acertaba, siempre con las dos monedas en cara o en culo. Si las monedas no coincidían se repetía la partida. Se solía realizar en la calle cuando en invierno las nevadas impedían ir al campo.

EL TIRÓN

Dos chicos sentados en el suelo, enfrentados, se unían de las manos, con las plantas de los pies frente a frente y a la cuenta de tres hacían fuerza para sí para intentar levantar al otro. Ganaba el que se quedaba sentado. Existe una variante "El palo", con la particularidad de que en vez de unirse de las manos, lo hacían unidos ambos del mango de una azada.

EL BARRÓN

Vara larga de hierro macizo de un metro de longitud aproximadamente, cuadrada y pesada que lanzaban los mozos del pueblo con el objetivo de alcanzar la mayor distancia.

 

Obsérvese el barrón (transversal), a través de la bertedera (izda.) y detalle del mismo (dcha.)

CARGAR SACOS O TALEGAS

Los mozos del pueblo competían por cargar el saco más grande de orujo (restos de la prensa de las uvas) en los prensadores así como cargarse talegas de trigo al hombro. El Paquín un mozo del pueblo, llegó a cargarse hasta 119 kilos.

Talega para recoger trigo y judías

 

EL CORRONCHO

Este juego se realizaba con un aro de metal (generalmente provenía de las bañeras de Zinc que llevaban las mujeres para lavar en la balsa). Junto con un alambre con una vuelta en su extremo que servía de guía se impulsaba el aro y se corría detrás por las calles del pueblo.

EL CACHO

En un callejón, los chicos del pueblo se tiraban una pelota de trapo hecha a mano. El que podía, la cogía y la tiraba a otro chico. Pasaban mucho rato jugando al cacho.

EL TANGO

Se colocaban unas monedas (céntimos, realetes, etc) amontonadas encima de una caña vertical. Desde una distancia, tiraban con una perra carera (moneda de cobre) a la caña. Si le daban a la caña y las monedas caían al suelo, las monedas que estuvieran más cerca de la carera que de la caña, eran para el lanzador. Si no acertaba, tiraba el siguiente.

EL CHURRO

137- Churro,

             media manga, 

            manguitero di lo que es!"

Juego similar al "Churro va". Se colocan uno o más chicos doblados y apoyados en una escalera (el primero) o en el chico anterior (los siguientes) creando una especie de potro. Otro grupo de chicos saltaba encima de estos por orden tomando carrerilla. Estos intentaban acumularse encima de un solo muchacho para que no pudiera aguantar el peso (si cedían, perdían). El último que se montaba encima, se señalaba con la mano mientras citaba el texto: "¡Churro!" (el dedo índice de la otra mano), "¡Media manga!" (el codo), "¡Manguitero!" (el hombro). Al finalizar con "¡manguitero di lo que es!" se señalaba una de las tres partes anteriores y si acertaba el último de los que se encontraban debajo diciendo una de las tres palabras correspondientes ("¡Churro!", "¡Media manga!" o "¡Manguitero!") los grupos se intercambiaban el puesto. Si no acertaba se volvía a hacer otra ronda y continuaba el juego.

LAS CARPETAS

Este juego se hacía con las cartas viejas de la baraja española. De cada carta se obtenían dos carpetas, cada una de ellas con su cara y su cruz. Se formaban cada una de ellas con dos cuartos de la carta empalmadas con sus extremos vueltos e invertidos. Se podían usar para varios juegos: Echados al aire a cara o cruz; también, puestos en un cuadrado dibujado en el suelo se jugaba a sacarlos del mismo con un tejo (un trozo de piedra plana). Una variante de este segundo juego era envolverlas entre tierra y sacarlas con el tejo. Las carpetas se podían sustituir en este juego por platillos (las chapas aplastadas de los tapes de botella) o perras (monedas de cinco o diez céntimos).

138.- "Al tío borracho

           no tiene culo

           que lo ha vendido

           por medio duro."

Con la vejiga limpia del cerdo se hinchaba como un globo y se perseguía a los demás chicos dándoles con el globo mientras se decía el texto. Cada chico tenía su globo cuando en su casa se mataba el cerdo.

Vejiga de cerdo y jeringa artesanal (de caña y trapo) para jugar

EL JUEGO CHIRIMBOLO

139.- "Al juego chirimbolo

           que muy bonito es,

           un pie, otro pie,

           una mano, otra mano,

           un codo, otro codo,

           la nariz y el morro."

 

Este texto se entonaba mientras se señalaban las partes del cuerpo que se iban citando. Aparece una variante de esta pieza en el Cancionero Infantil de J. H. Montoya (Pág. 35) denominada "El juego chirimbolo".

LA ACEITERA

140.- "-A la aceitera,                                        -Que va, que va,

            la vinagrera,                                             de la orejica me lo traerás,

            la perra Matú                                            si no me lo traes

            se cagó en el almú,                                  la/lo pienso pelar."

            tres arrobas y más,

            pegar sin reír,

            pegar sin hablar,

            un pellizco en el culo

            y echar a volar.

 

Un chico permanece sentado, con la cara del otro en su regazo (la cara tapada). Los demás le golpean en la espalda entonando el texto. Al llegar a "pegar sin reír", tienen que pegar sin reírse, en "pegar sin hablar", hacerlo sin hablar; luego pellizcan y ¡a correr! Seguidamente, el que tenía la cara tapada va a buscarlos para traerlos de la oreja, mientras el que estaba sentado junto a él entona en alto: "Que va, que va, de la orejica me la/lo traerás..." El chico que trae de la oreja es el que "paga" en la siguiente ronda.

 

EL CANDIL

 

141.- "¿Quién te ha pegao?

              El candil

              Tráemelo del orejil."

 

Este juego es similar al de "La aceitera", ya que salvo en lo referente al texto, el desarrollo del juego era el mismo.

 

142.- "Una dola,

            tela catola,

           quina quinete,

           estaba la reina en su gabinete,

            vino Gil,

            apa el candil.

            Candil candilón,

            cuenta las veinte que las veinte son."

Juego del escondite similar a la aceitera. Todas las personas le daban golpecitos en la espalda del que pagaba mientras, con cierto ritmo de entonación, se marcaban las sílabas subrayadas (veinte en total). Al acabar, se iban todos corriendo a esconderse mientras el que pagaba contaba hasta veinte para ir a buscarlos.

143a.- "De codín, de codán,                            143b.- "De codín, de codán

             las cabricas de Millán,                                           de la vera vera van

             forastero, forastero,                                                del palacio a la cocina

            ¿Cuántos dedos hay en medio?"                       ¿Cuántos dedos hay encima?"

Similar al juego de "La aceitera". Un chico se inclinaba en el regazo de otro (o en una silla) mientras un tercero marcaba alternando el codo y el puño en su espalda entonando el texto. Al llegar a la pregunta final, se marcaba en la espalda con un número determinado de dedos y si el chico no acertaba, se decía:

        "Si hubieras dicho (-----)

         no te haría tanto mal.

         De codín, de codán..." (se comenzaba de nuevo)

 

 

MARRO

Primero se elegía al compañero con la prueba de los pies, acercándose un chico a otro enfrentados andando pie a pie (punta y tacón pegados en cada paso). Cuando estaban a escasa distancia, el que llegaba a montar su pie encima del otro por falta de espacio entre los pies, era el ganador. El ganador elegía en primer lugar a los chicos para formar su equipo. El juego lo formaban seis en cada equipo. Un equipo pillaba y el otro salvaba. El equipo que salvaba hacía una raya tras la cual estaban a salvo del otro equipo (el que pillaba) que estaba a diez o quince metros. Junto a estos quedaba uno de cada equipo, el pillado con su brazo extendido y su guardián. El objetivo del equipo que salvaba era darle al chico pillado en la mano diciendo ¡marro! sin ser pillado por el otro equipo, ya que cada chico pillado se tenía que quedar quieto con su "guardián" al lado. Si se pillaba a todos los del equipo se cambiaban las tornas.

 

 

JUEGO DE PELOTA A MANO EN FRONTÓN

Solían jugar los mozos del pueblo después de comer hasta irse a trabajar y los domingos depués de misa. Los hombres del pueblo gustaban de acudir a ver el partido y hacían pequeñas apuestas. Jugaban a 25 o 30 tantos, y fabricaban sus propias pelotas con una bola de goma envuelta en lana y forrado con badana (cuero basto) cosido con forma de bizcocho.

 

144.- "As carabás, casa Montero, había un aujero,

metía botones y sacaba dinero.

Dos, fufú, Calatayú.

Tres, tenazas, un badil, una badileta y un candil

para alumbrarle a San Martín.

Cuatro, sopapo.

Cinco, repelón y pizco.

Seis, carabéis.

Siete, cachete.

Ocho, bizcocho.

Nueve, coge la bota y bebe.

Sota, cachota, donde brinca la cabra, brinca la chota.

Caballo, caballero, con capa y sombrero,

¡Cuántas estrellitas hay en el cielo!

Rey, Reinaldo, por las montañas,

tirando cuetes con una caña,

la caña verde, la verde, la caña."

 

Se hacía alrededor de una mesa. El que lleva la baraja echa una carta sin que el que "paga" la vea, para ver si acierta su número. Si no acierta, se le "golpea" tantas veces como marca el número de la carta mientras se recita la parte correspondiente a ese número (as, dos, tres,...). Si acertaba, se libraba. Aunque la incluyo en el género infantil, se citaba también por chicos no tan jóvenes y mayores.

      

Fotos de dos niñas valtorrinas de los años 40

MIQUI LIMIQUI

                       I                                                                II

145.- "Miqui limiqui,                           "-¿Qué llevo en este puñico?

tortoliqui,                                                 -Un centimico

Inés Inés,                                                -¿Para qué será?

color de té,                                             -Para comprar un perrico.

mi hermanica                                         -¿Por dónde subirá?

la tunica                                                  -Por las escalericas

me quitó una manzanica,                     -¿Por dónde bajará?

ni era de oro                                          -Por los escalerones

ni era de plata,                                      -El que se ría, ¡orejones!"

¡Quita esa mano falsa!"

 

Se colocan los puños superpuestos (uno encima del otro) de los chicos/as (dos puños alternados de cada uno). Un chico con el puño libre va pellizcando los puños de los demás, uno por uno y ordenadamente (de arriba abajo y viceversa) mientras entona la primera parte del texto. Cuando termina: "¡Quita esa mano falsa!", el puño señalado en ese instante se retira y se continúa otra ronda. Se quita un puño cada ronda hasta que finalmente sólo queda uno. Entonces se juega alternando la frente y el puño que queda, eliminándose éste. El chico del puño libre hace las preguntas de la segunda parte manteniendo el puño cerrado mientras que los demás le van contestando. Al finalizar, comienzan todos los chicos a mover los puños rotándolos entre sí diciendo: "¡Uuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuhhh...!" hasta que alguno de ellos se ríe y es al que se le estiraba de las orejas.

 

 

EL TEJO

Dibujando una raya a unos metros de los participantes y limitando a estos con otra raya que no podían pisar, se tiraba un tejo (piedra delgada y fina) con la finalidad de acercarse lo máximo posible a la línea del fondo sin traspasarla. Los jugadores podían alcanzar los tejos de los demás eliminándolos al llevarlos al otro lado de la raya.

 

TRES NAVÍOS EN EL MAR

 

146.- "Tres navíos en el mar,

            y otros tres en busca van."

            Juego del escondite.

 

"El Cordón" era otro manera de jugar muy practicada por las chicas del pueblo de Valtorres, haciendo variantes de las formas y disposiciones del cordón

 

EL CHIVIRÍ

Similar al tejo, este juego consistía en usar una piedra plana delgada del tamaño de la mano de un niño y se le golpea con el pie siempre a la pata coja. Se impulsa la piedra hacia el primer cuadro de una serie de ocho colocados en parejas y se continúa con el siguiente recuadro, siempre sin pisar las rayas ni con la piedra ni con el pie. Se sigue hasta el final pasando uno a uno los cuadros restantes. Hay una serie de reglas que animan este juego, como un descanso en la serie de cuadros, la obligación de ir saltándose cuadros según los ganan los participantes, etc.

 

JUEGO DE LAS JUDÍAS

Jugaban las chicas. Cada una de ellas introducía en un hoyico unas cuantas judías (de boliche o de la Virgen del Pilar), tapándolas con tierra. Tiraban a sacarlas con un tejo de piedra. La chica que lograba desenterrarlas, se las quedaba. La que perdía todas las que llevaba, le compraba con una perrica a la que había ganado, para seguir jugando.

 

LAS TABAS

 

Se utilizaban las piezas de las articulaciones de las patas de las cabras u ovejas limadas y pintadas. La taba tenía cuatro palos, correspondientes a los cuatro lados, denominados Reyes, Bugos (o Verdugos), Hoyos y Tripas. También se usaba un pitón (bola de arcilla o hierro). Se echaban las tabas al suelo y después se lanzaba el pitón al aire. Mientras éste estaba en el aire, con la misma mano que había lanzado el pitón se cogía la taba que tocaba (Rey, Bugo, etc) o se volvía hacia esa parte. Solamente se podían coger las tabas del palo que se jugaba, por lo que se intentaban volver las tabas que no eran del palo antes de coger el pitón (siempre con la misma mano). Solamente había una oportunidad para ello. Cuando no se lograba volver o coger una taba, se perdía el turno y seguía el siguiente. El objetivo final era llevarse las cuatro tabas de cada palo antes que los demás. Cuando uno de ellos lograba las cuatro tabas de cada palo, se hacía otra ronda entera "al partes", con más limitaciones para conseguir las tabas.

 

EL RULO

Es un trabajo realizado con lana de colores. Se hacía con una carrucha de hilo a la que se le añadían cuatro chinches (como clavos) alrededor del agujero de uno de sus lados. Con un gancho se iba montando la lana entre los chinches y por el agujero de la carrucha iba saliendo el "rulo", imitación del punto de media, pero redondo. Hacían varios metros y enrollándolo se hacían bolsos, cojines, gorros, etc.

MUÑECAS

Las chicas hacían muñecas de trapo rellenas de serrín y les bordaban los ojos, la nariz y la boca. El pelo lo ponían con el pelo de la piña del panizo (el maíz). Si lo querían rubio, lo cogían en la primera época de la salida del maíz y si lo querían moreno esperaban a que se secara y volviese oscuro.

 

   

 

 

147.- "Mi pelota salta y bota

si se rompe, tengo otra

tengo un novio militar

que me sabe saludar

Mi pelota salta y bota..."

 

Se citaban este texto al jugar con la pelota, que se pasaba por debajo de la pierna.

 

 

JUEGO DE LAS MORICAS

148.- "Moricas que una,                         Moricas que siete,

anda la mula.                                              buen cachete.

Moricas que dos                                        Moricas que ocho

tira la coz.                                                   buen bizcocho.

Moricas que tres                                       Moricas que nueve

el burrico san Andrés                                pinga la bota y bebe.

Moricas que cuatro                                    Moricas que diez,

el gato.                                                        píngala otra vez.

Moricas que cinco                                     Moricas que once

capuzón y brinco.                                       llama al conde.

Moricas que seis                                       Moricas que doce,

caraváis.                                                     le responde con campanillas de bronce:

 

                                                                     El rey tenía una perra,

                                                                     entre catorce mil

                                                                     esquiladores

                                                                     no la pudieron esquilar

                                                                      y además, mal."

 

Las moricas se hacían con trozos de platos rotos (de casco, arcilla, etc) "esmerándolos" contra una piedra hasta darles una forma redondeada (similar a una moneda). Se cree que eran doce. Se cogían en la palma de la mano y se impulsaban unos veinte centímetros hacia arriba. Rápidamente se volvía la mano intentando recoger el mayor número de moricas en la contrapalma. Si no se conseguía recoger ninguna se perdía y seguía la siguiente (solían jugar las chicas). Si se "capturaba" alguna en la contrapalma, había que intentar recoger las demás moricas, esparcidas por el suelo, sin que se cayeran las que se mantenían en la contrapalma. Mientras tanto se entonaba el texto. El objetivo final era, una vez se habían recogido todas, impulsar la morica o moricas que quedaban en la mano para recogerla o recogerlas con la palma de la mano. Se procuraba que quedara solamente una morica en la contrapalma de la mano para poderla recoger fácilmente.

Aparece una variante de esta pieza en el Cancioneros popular de la provincia de Huesca de J.J. de Mur Bernad (Pág. 68, Nº 28) recogida en la localidad de Bielsa.

 

 

Juego de las moricas

 

Foto reciente del juego de las birlas (en la plaza del pueblo). Antiguamente se jugaba mucho a este juego y también a los birlos que eran similares. En el primero, se lanzaba un palo a las birlas intentando tirar el rey y si se fallaba, se intentaban tirar todas (sin mover los pies) desde el lugar donde había caído el palo... En los birlos, se lanzaban bolas desde un punto fijo.

     

Juegos del trompo y del zumbador (botón)

 

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