RUBIELOS DE MORA
Baile de fandango (3)
Memoria:
Texto:
Generalidades a cerca del Fandango
Conocí esta danza en Cádiz, es famosa por sus pasos voluptuosos y se ve ejecutar
actualmente en todos los barrios y todas las casas de esta ciudad. Es aplaudida de modo
increíble por los espectadores y no es festejada solamente por personas de baja
condición, sino también por las mujeres más honestas y de posición mas elevada (1).
Esta descripción que hace del Fandango el deán del Cabildo de Alicante de 1712, un cura
español llamado Martín en el decir de Capmany, documento escrito en latín, es una de
las primeras noticias que tenemos de este baile.
(1) Referido en Crivillé i Bargalló, Josep, Historia de la Música Española. 7.- El
Folklore Musical, Alianza Editorial, Madrid, 1983.
Es significativo que esta primera referencia contempla la danza en la ciudad y lo que nos
muestra le aparición del baile que nos ocupa dentro del general
"aburguesamiento" de la cultura que se produce en el XVII español, en el que
"la cultura deja de ser privilegio de la aristocracia cortesana, para convertirse en
patrimonio de todos y particularmente de la burguesía urbana." (2)
(2) Frank, Margit, "Plenitud literaria de la canción popular", en Rioo,
Francisco, H1storia y critica de la Literatura Española, tomo 3, Siglos de Oro: Barroco,
a cargo de 'wardropper, Bruce 'w, Editorial Crítica, Barcelona, 1983, Pág. 95.
También y gracias a los cambios que se producen en el ámbito cultural español en el
Barroco, vamos a obtener la primera referencia el Fandango en el entremés anónimo
titulado El novio de la aldeana y que se ha fechado e principios del siglo XVIII. Esto es
fruto de le dignificación de la canción lírica popular que alcanza su máxima
expresión en el teatro, llegando e ser un elemento constitutivo de la comedia, el auto
sacramental y algunas formas menores como el entremés y el "baile", encontrando
en Lope de Vega uno de sus mayores artífices.
La presencia de estos testimonios nos confirma la creencia de la mayoría de los
estudiosos de las danzas populares al respecto de que el fandango ya debía ser conocido a
fines del siglo XVII y principios del XIII.
Otro asunto diferente y que se encuentra en la mayor oscuridad es el que hace referencia
al origen de este baile que alcanzó tonto predicamento y se extendió por todo la
península como veremos más adelante. Para algunos eruditos nos encontramos ante una
danza cortesana castellana y andaluza (1), mientras que otros no mencionan este origen,
sino que lo consideran de procedencia netamente popular sin que se decanten de une manera
definitiva por unas raíces hispano- musulmanas o por afirmar, como encontramos expresado
en el Diccionario de Autoridades, que es "un baile introducido por los que han estado
en los reinos de las Indias y que se hace al son de un tañido muy alegre y festivo",
siendo esta última opinión la que suelen intentar justificar más casi todos los
tratadistas.
(1) Sadle, Stanley, The New Grove Dictionary of Music and Musicians, tomo 6, Macmillan
Publishers Limite, London, 1980, pág 378.
En opinión de Crivillé i Bargelló, por medio de cuya obra hemos podido citar el
documento del deán del Cabildo de Alicante, "Ios pasos del fandango eran bailados lo
mismo por un hombre y una mujer que por varias parejas y los bailadores seguían el
compás de la música con suaves ondulaciones de su cuerpo (2). Los espectadores pasarían
a tomar parte activa de la danza, intentando seguir los movimientos entre ruidosas risas y
alegres gritos.
(2) Po. Cit., pág. 222.
En cuanto a la música se refiere, diremos que es una melodía moderadamente rápida, que
consta de tres tiempos, instrumentada normalmente con guitarras, castañuelas e incluso
con violín y otros instrumentos. La música de baile se alterna con coplas cantadas en
clave menor. Esto nos viene a decir que el fandango consta de dos partes: las variaciones
o introducción, que es instrumental, y la copia o parte cantada, que suele interpretarse
hasta tres veces para dar pie así a la ejecución del baile, que seguía genéricamente
el ritmo (1).
(1) Referido en Crivillé i Bargalló, Josep, 'Historia de la música Española. 7" -
El Folklore Musical. Alianza Editorial, Madrid 1983.
IMAGEN 1
La estrofa literaria más usada es la copla o cuarteta octosílaba, pero no faltan
ejemplos que introducen la forma de la quintilla como estrofa del fandango. En uno u otro
caso Ia conjunción normal de la letra y la música es como sigue:
CUARTETA QUINTILLA
1º Frase musical
...2º ó 1º
verso
..2º ó 1º verso
2º Frase musical
1º
verso
..1º verso
3º Frase musical
.2º
verso
.2º verso
4º Frase musical
.3º
verso
..3º verso
5º Frase musical
..4º
verso
.4º verso
6º Frase musical
1º
verso
5º verso
Se sabe que en el siglo XVIII era bailado por los arrieros durante sus paradas en las
posadas del camino y generalmente en las mascaradas callejeras de las pequeñas ciudades.
A fines de dicho siglo llego a ser una moda entre la aristocracia, coincidiendo con el
regreso de la guitarra a la sala, de donde había estado desplazada durante bastante
tiempo. De ahí pasaría a introducirse en la música culta de esa época y de épocas
posteriores como el Don Juan (1761) de Gluck, Le Nozze de Figaro (1786) de Mozart y en
obras de Rinsky - Korsakov, Albeniz, Falla y Granados entre otros.
La popularidad que alcanzó este baile fue inmensa tal y como ha quedado claro y de ahí
que lo encontremos extendido por toda la península, Sudamérica y Filipinas, a partir de
él se han formado otros géneros afines o sucedáneos del Fandango como las malagueñas,
las rondeñas, las granadinas, las murcianas,
; tomando carta de naturaleza allí
donde se asentaba y adquiriendo algunas características definitorias, caso que nos
encontremos en Mallorca donde gozaron de gran popularidad.
Fandangos en el alto Mijares
La utilización por parte de los cantadores de la letra "al fandanguillo de
Cádiz
" en los fandangos del valle del Mijares, junto con su ritmo tan
parecido, nos hace pensar en el fandanguillo como un posible antecedente más cercano de
nuestro fandango.
El "Fandanguillo", también llamado "Fandanguillo de Cádiz", se
bailaba aun a mediados del siglo XIX en los montes de Málaga, donde junto al zorongo y el
cachirulo tuvo su mayor apogeo (1). Su compás es el de 3/8, que coincide con el utilizado
por la "Jabera", baile que explicamos más adelante como la derivación del
fandango más cercana a la jota. Esto facilita y podría haber dado motivo para que la
jota y el fandango en la zona del valle del Mijares, al encontrarse como consecuencia de
dos culturas folklóricas diferentes - la autóctona y la traída por los arrieros -, se
fundiesen en un solo baile, aunque conservando cada uno su independencia y aire
particular.
(1) Es interesante hacer notar que el nombre con que se designan estos dos bailes
andaluces corresponden al nombre con que se llama al pañuelo que los aragoneses llevan
atado a la cabeza.
La popular locución: "Lo mismo le da jota que fandango" nos da una clara idea
del renombre que adquirió el fandango en nuestras tierras. Esta dualidad de bailes que se
nos muestra se halla ubicada dentro del contexto de la polémica que se ha mantenido en
torno a las similitudes de la jota y el fandango. Llevados de la mano por Antonio Beltrán
vemos como Martínez Torner supone que la jota es "originarla de Andalucía y que
procede del fandango, existiendo el parentesco más estrecho con este baile por parte de
la jota valenciana, con lo que viene a decir que la jota aragonesa se originaría en la
valenciana, aunque fuese Aragón donde habría de alcanzar supremacía más tarde (1).
Para Beltrán, la jota tomaría cuerpo paralelamente al fandango y presentaría elementos
musicales antiguos y "en estrecho contacto con lo andaluz." (2). Varios autores
suponen pues, un origen común para ambos bailes, considerando que formaban antaño una
unidad. Según Alfonso Zapater, "Rubielos de Mora es un magnífico ejemplo de como la
jota y el fandango se mezclan y se confunden." (3). No obstante, hay quien apuesta
por una diferenciación de la jota posterior, y proveniente de una de las derivaciones del
fandango. Según Hipólito Rossy, las combinaciones de acordes acompañantes de la copla,
pueden demostrar que la forma más lejana al fandango, la "Jabera", copla
andaluza en compás de 3/8 con introducción como la malagueña segu1da de una copla, es
la variación del fandango más parecida a la jota aragonesa.
(1) Beltrán Martínez Antonio, Introducción al folklore aragonés (II), Guara Editorial,
Zaragoza, 1980, pág. 101.
(2) Vid supra, pág. 105.
(3) Zapater, Alfonso, "Folklore turolense: de la jota al fandango, pasando por el
bolero, Heraldo de Aragón, 18 de abril de 1973.
Así pues, analizado el género del fandango y su posible relación con la jota, nos queda
por estudiar el problema de su introducción en el valle del río Mijares, donde alcanzan
una popularidad similar a la jota o quizá mayor. Nos parece evidente que la vía de
entrada de los fandangos fue la región levantina, dadas las relaciones que se tienen con
tal región desde antiguo; así, nos encontramos que por medio del arte levantino la zona
que va desde la sierra de Albarracín hasta las Hoyas turolenses del noroeste se encuentra
unida con Tarragona, Lérida, Castellón, Cuenca, Valencia, Albacete y con el norte de la
provincia de Murcia; de la misma forma un grupo turolense de cerámica ibérica resulta
semejante a la de Valencia. (1)
(1) Varios, Aragón en su historia, dirigida por Canellas López, Angel, C.A.I., Zaragoza,
1980.
Para el caso concreto que nos ocupa encontramos como posibles transmisores de este danza a
los arrieros y carreteros por sus rutas comerciales y a los turolenses que se desplazaban
"a los olivares de la alta Andalucía para la recogida de la aceituna" (1), ya
que son métodos corrientes de influencia entre las diferentes comunidades.
(1) Varios, Enciclopedia Temática de Aragón, tomo I, Folklore y Música, dirigida por
Beltrán Martínez, Antonio, Editorial Moncayo, Zaragoza, 1986, pág. 27.
En apoyo de este influencia levantina acude el hecho de que en la provincia de Alicante
presente como característica definitoria el ir acompañado de guitarra, guitarro y
castañuelas, tal como ocurre en nuestros fandangos en los que el guitarro lleva el peso
de la música, y sobre todo el hecho de que, según nuestras noticias, se bailen
tradicionalmente fandangos muy parecidos a los del valle del Mijares en amplias zonas de
la provincia de Castellón: Alto Palancia, todo el Alcalaten, comarca de Maella y zona del
Maestrazgo. También en las localidades valencianas de Requena y Utiel, se llama fandango
a algo que más parece ser una especie de "verdial".
En el valle del alto Mijares hemos recogido testimonios de fandangos en Mora de Rubielos,
Rubielos de Mora, Albentosa, y Sarrión, aunque tan solo en Rubielos de Mora hemos
conseguido reconstruir el baile, con todas aquellas circunstancias que rodeaban la
interpretación.
Tenemos, pues, que los fandangos turolenses presentan una clara semejanza, en su
acompañamiento musical, con los fandangos levantinos frente a lo que podríamos denominar
"fandango andaluz y canario" con todos sus géneros afines y los "fandangos
de le región norte" (Galicia, País Vasco -Navarro, etc.) muchos de los cuales sólo
toman tal nombre, pues en cuanto a su forma musical y su coreografía toman con
preferencia la textura de aires de jota.
Los fandangos en Rubielos de Mora.
En esta localidad se interpretaban habitualmente durante el siglo pasado y principio del
actual, junto con la jota, seguidillas, y otros bailes de moda, constituyeron el
divertimento de les gentes del pueblo en toda clase de celebraciones.
En aquellos años, todos estos bailes se realizaban de una manera espontánea, no se
trataba de un espectáculo en el que unos actuaban y otros miraban, sino de una fiesta en
la que la participación era general. Lejos de cualquier intención coreográfica, la
danza tenia el propósito de divertir a los participantes, y sobre todo de servir como
pretexto al acercamiento entre los mozos y las mozas. Por tanto nos encontraremos sobre
todo con bailes para parejas en esta época y en ocasiones con sencillas
"coreografías". Un claro ejemplo de esto lo encontramos en Rubielos, donde era
frecuente el bailar disponiéndose las parejas en un corro, el bailador cambiaba de chica
tras cada copla de jota, y así hasta retornar con su pareja inicial.
Al igual que otros muchos bailes, cayó en desuso en los años que precedieron a la guerra
civil, recuperándose en los años cincuenta por iniciativa de la Sección Femenina,
aunque con el inevitable cambio de carácter que supone él dejar de ser un "baile
popular", para ser un "baile espectáculo", interpretado por el grupo
folklórico dei pueblo, en ocasiones especiales, de una manera organizada, y en un
escenario.
Según nos cuenta Lourdes Torán, que fue una de aquellas jóvenes que lo bailaron en los
años cincuenta, se respetó al máximo la pureza del baile, rescatándolo del olvido
através del testimonio de los ancianos que lo vivieron en le centuria pasada.
Es esta última "versión" de los fandangos de Rubielos de Mora la que hemos
recogido, no sin gran esfuerzo por parte de algunos de los componentes de aquel grupo del
pueblo que lo bailó en la última ocasión. Debemos tener en cuenta que hacia alrededor
de treinta años que no se bailaba, creemos que se he evitado la pérdida de una
valiosisima manifestación de nuestro folklore con la reciente incorporación a nuestro
repertorio de estos fandangos de Rubielos de Mora.
Era costumbre antiguamente que en el baile se tocasen primero jotas, cuando los músicos
veían que decaía el ambiente, que la gente se cansaba de bailar jotas, sin interrumpir
la música, se pasaba a los fandangos enlazando las melodías según nos cuenta Pepe
Torán, miembro de la rondalla local.
Esto dio pie a que cuando se recuperaron después de la guerra, se comenzara bailando tres
coplas de jota para seguidamente interpretar otras tres de fandango, evocando así el modo
antiguo de bailar. Tal vez sea este el origen de lo que algunos han llamado "jota-
fandango" de Rubielos. En nuestra opinión no cabe confusión alguna entre lo que es
jota y lo que es fandango, aunque existiese esta costumbre de bailarlos uno tras otro.
La música de la jota se canta con "coplas de ronda", que entran de forma muy
seguida en el segundo dominante tras la copla anterior. Correspondía al cantador el
marcar el comienzo del fandango, cantando una copla de despedida especial o sustituyendo
el último verso de una cualquiera por: "y aquí se acaba la jota". De este modo
tañedores y bailadores sabían que el fandango iba a comenzar sin que la música se
detuviera, entrando el compás siguiente la rondalla con ritmo de fandango. Así la
estructura quedaría:
JOTA
1º Frase musical
2º verso
2º Frase musical
1º verso
3º Frase musical
2º verso
4º Frase musical
3º verso
5º Frase musical
4º verso
6º Frase musical
4º verso
7º Frase musical
"y aquí se acaba la jota
"
Como referencia a algunas letras de las coplas de jota utilizadas en Rubielos de Mora,
escribimos dos recogidas en esta localidad:
"Hay que sangre tan divina
tenemos todos los maños
en teniendo una peseta
en vino nos la gastamos".
"Cuando se murió mi abuelo
a mi no me dejó nada
y a mi hermano ole y ole maña
asomado a la ventana".
Aunque fueron utilizadas muchas otras conocidas en la zona.
El fandango propiamente dicho también se subdivide en dos partes; como en la jota hay una
llamada "variación", y la copla.
Las variaciones son instrumentales y sirven de introducción a la copla, la integran
varias frases rítmicas o melódicas habiendo sin embargo dos temas diferentes
repitiéndose dos veces el primer tema, dos veces el segundo y otra vez el primero donde
entre la copla.
La quinta frase es interrumpida por la copla en el 3º compás, cuando entra la
subdominante.
Encontramos una partitura del fandango de Rubielos de Mora recogida por el maestro
Peirona.
IMAGEN 2
La transcripción realizada por nosotros de las variaciones de bandurria, correspondientes
al fandango recogido en Rubielos, es como se puede observar muy similar:
IMAGEN 3
Es interesante hacer notar que todo el fandango, y por lo tanto sus dos variaciones, son
de tonalidad mayor, no se introducen tonos menores como suele hacerse en el fandango
andaluz.
El ritmo de este fandango es muy similar al ya descrito como genérico en la introducción
de este trabajo; como puede verse las semicorcheas se relajan a corcheas, incluso en el
último compás a negra:
IMAGEN 4
Sigue luego 1a copla, o parte cantable. Se cantan tres coplas distintas, precedida cada
una por las ya descritas variaciones instrumentales.
La copla usa para su texto la cuarteta octosílaba, y consta de nueve frases musicales de
cuatro compases, a diferencia de las seis utilidades en el fandango andaluz, o hasta siete
del castellano y manchego.
FANDANGO RUBIELOS
1º frase musical
1º verso
2º frase musical
1º verso
3º frase musical
2º verso
4º frase musical
2º verso
5º frase musical
3º verso
6º frase musical
3º verso
7º frase musical
4º verso
8º frase musical
4º verso
9º frase musical
1º verso
Las letras utilizadas para la interpretación del fandango en Rubielos son muy variadas,
siendo algunas de las recogidas allí:
"Al subir las escaleras
te vi las medias azules
y un poquito más arriba
sábado, domingo y lunes"
"El fandanguillo de Cádiz
una mujer lo compuso
como es cosa de mujeres
a todas les cayó en gusto"
"Mi madre me dijo fea
y yo al espejo me miré
madre no me diga fea
que a algún tonto engañare"
"Eres muy bonica y llevas
flores en el delantal
pero tienes una falta:
que te las dejas tocar"
"Cuando el fandango entró en Cádiz
entró por la puerta abierta
y las mujeres al verlo
todas cerraron la puerta"
También apuntamos tres más
recogidas por Oliván Baile en su libro sobre Rubielos:
"En un tiempo, vida mía
te criabas para mí
ahora que te has vuelto cuesta
ya no te puedo subir"
"Cuantas veces pasarás
por donde estaré enterrado
y no serás pa decime:
¡que Dios te haya perdonado!
"Los pájaros con su canto
saludan la luz del día
yo saludo con canciones
tu hermosura, prenda mía"
Estructura del baile
Como ya hemos visto, pueden apreciarse dos partes muy bien diferenciadas, se comienza con
la jota y después lo que es propiamente el fandango.
La jota se baila en corro y en cada copla el hombre cambiaba de pareja girando sobre su
derecha. Se baila con castañuelas y los brazos a la altura del pecho, bajando el brazo
correspondiente al pie que puntea, los hombres llevaban los brazos algo más levantados
que las mujeres quienes además, arrastraban los pies al puntear, mientras que los hombres
saltaban bastante. Las vueltas de comienzo y final de paso no se marcaban apenas.
Lo peculiar de esta jota que daba pie al fandango es que era la mujer quien comenzaba los
pasos a su gusto, sin ningún orden preciso, intentando de esta manera confundir al hombre
que tenía que seguirla. La duración de la jota, cómo ya se ha dicho, no estaba
prefijada, cuando la rondalla decidía finalizarla, se cantaba alguna copla que diera pie
a la música de fandango.
Los pasos de la jota son sencillos, alternados con picados:
1. Medias lunas (llamada así por recorrerse una trayectoria semicircular semejante a
ésta)con una sola punta, es decir, se marca con la punta del pie del público hacia
delante, se levanta este mismo pie y pasándolo por detrás se dan tres pasos, se marca
ahora con la punta del pie contrario al público y se repite lo anterior.
2. Medias lunas con dos puntas, es un paso muy similar al anterior, pero en vez de marcar
una sola vez con la punta del pie se marca dos veces.
3. Media luna arrodillada, marcando igual que en los anteriores, une vez que se ha
levantado el pie al echarlo hacía atrás, se pone la rodilla en el suelo, al levantarse
se vuelve a apoyar la punta delante, se echa para atrás y se dan los tres pasos. En este
paso, la primera vez que se marca no se baja la rodilla, se marca y se dan los tres pasos,
la segunda vez que se marca será cuando se apoyará también la rodilla.
Los picaos se realizan con paso de Vals. Pueden ser quietos en el sitio, desplazándose de
derecha a izquierda, girando sobre sí mismo y con la pareja. El picao más peculiar
sería: patada con el pie del público, poniendo después el pie contrario delante de
este, se hace un requiebro y se levanta dando ahora la patada con este pie.
El orden de los pasos ya hemos dicho que es aleatorio y que es la mujer quien lo decide.
La posición de los brazos y el punteo del fandango es igual que el empleado en la jota,
tanto en una como en otra se recorre longitudinalmente mucho espacio.
Después de la copla que da fin a la jota, se comenzará el fandango con un picao.
1º Picao: Con los pies juntos sé ira apoyando alternativamente las puntas y los tacones
tres veces avanzando hacia la derecha, después se levantaran también alternativamente el
pie derecho y el izquierdo cuatro veces. Se repetirá el paso hasta que la música indique
que hay que dar la vuelta.
1º Paso: De frente al público se marca con el pie de dentro de la pareja tres puntas en
el sitio delante y dos detrás, al marcar la tercera punta se da un paso adelante y otra
punta, otro paso adelante, otra punta y pasando el pie de dentro por detrás, se gira de
espaldas al público, se repite el paso, igual que el picao, hasta que la música indique
cambio de paso.
2º Picao: El movimiento de los pies es llevar el tacón a la mitad del pie contrario y
después hacerlo con el otro pie, esto tiene que hacerse arrastrando los pies y siguiendo
el ritmo de la música, a la vez que se gira con la pareja hasta volver de nuevo al sitio.
2º Paso: De frente a la pareja se saca lateralmente la punta del pie derecho, apoyándola
en el suelo, una vez lenta y dos más rápidas, a la tercera se salta al lado derecho, se
vuelve a saltar al izquierdo y otra vez al derecho, para repetir allí el mismo paso, se
vuelve a hacer el paso y la tercera vez que se repite se cambian los saltos por una
vuelta, se hace de nuevo el paso con la vuelta, para repetir el de las puntas, hasta que
la música indique cambio de paso.
3º Picao: Se marca con el pie derecho pasándose por detrás y apoyando el izquierdo
delante, se giran los tobillos hacia dentro de la pareja y después hacía fuera, este
paso va repitiéndose girando con la pareja.
3º Paso: Se marca punta con el pie derecho, se da un paso hacía atrás, se marca con el
izquierdo, nuevo paso hacia atrás, y volvemos a marcar la punta con el derecho. Se
adelanta el pie izquierdo, para marcar una rodilla haciendo un requiebro, siendo ésta
más marcada en el chico que en la chica. Con este peso se finaliza el fandango quedando
el chico arrodillado con ademán de querer enlazar a la chica por la cintura y este de pie
en actitud de desplante.
Ambientación
Las ocasiones en las que antiguamente se bailaban estos fandangos eran muy variadas y
siempre correspondían e celebraciones, tradicionalmente con este baile se ha expresado
alegría.
Observaciones:
Parte de la memoria se encuentra
publicada en la revista del Instituto de Estudios Turolenses nº 80-81 (1989-1990)
PARA SABER MÁS: Comunicación presentada al V CONGRESO DE FOLCLORE ANDALUZ titulada
"Expresiones de la cultura del pueblo: El Fandango".
Folleto sobre Rubielos de Mora (costumbres, edificios de interes, artículo sobre el
fandango de Rubielos)
Informantes:
Lourdes Torán (bailadora)
Pepe Torán (miembro rondalla local)
Investigadores:
SE DESCONOCEN
Fecha de la
investigación: Autor de la Ficha: Sonia Mª
Alvira Labarta
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